La marca España está en cuidados intensivos en Colombia y no parece que en la llamada Madre Patria se estén dando por enterados. A la intervención de Electricaribe, compañía de Gas Natural, muy aplaudida y esperada desde hacía más de un año, le siguió la trama corrupta de Ignacio González en el Canal Isabel II, cuyos tentáculos también llegaron hasta el país latinoamericano, y ahora podría continuar con la cancelación de contratos a Sacyr.

La sucesión de escándalos ha provocado duras críticas en los medios de comunicación colombianos, en especial en las emisoras de radio, que tienen informativos de cinco horas diarias y ejercen una enorme influencia sobre la opinión pública y los gobiernos.

«En España se dedican a desprestigiarnos diciendo que aquí no hay seguridad jurídica. Pero con el ejemplo de Commsa, con ese fantasma, ¿no existe la posibilidad de reservarse el derecho de admisión y que no le sigan dando contratos a Sacyr? ¿No hay posibilidad de veto?», le preguntó Julio Sánchez Cristo, quizá el periodista más poderoso del país, al ex ministro de Vivienda, Luis Felipe Henao, en su informativo de WRadio.

«Vienen a ejecutar obras en los tribunales», le respondió éste, tras desgranar una larga cadena de incumplimientos de Sacyr. «La ingeniería nacional está desarrollando mejor las obras, pero nos está yendo muy mal con los contratistas españoles», concluyó Henao.

«Algo estamos haciendo mal los colombianos con el llamado desembarco español que tanto nos deslumbró. En lugar de que nos haya servido para impulsar un modelo de desarrollo más eficiente y transparente, nos está devolviendo a los tiempos de la Colonia», escribió hace unos días la columnista María Jimena Duzán en 'Semana' a raíz del escándalo del Canal de Isabel II.

Las publicaciones económicas tampoco se han quedado atrás en las críticas. «La española Sacyr repite la fórmula que usó en Commsa», titulaba en portada 'La República'. La compañía española ha decidido no continuar con las obras para construir una vía 4G (similar a las autovías), alegando la presencia de suelos inestables que no estaban previstos. Hace unos años, el consorcio Commsa sostuvo una disputa con el Estado colombiano por incumplimieinto de un contrato. Un litigio que tardó siete años en resolverse.

La Agencia Nacional de Instraestructura (ANI) está estudiando cancelar ahora a Sacyr un contrato de 275 millones de dólares por las obras del Corredor 5 por su decisión de no continuar por «causas técnicas».

Según el analista Jorge Restrepo, las constructoras españolas «tienen mala imagen por supuestas prácticas corruptas y por buscar ventajas posteriores en tribunales de arbitraje». Pese a que «los grandes proyectos de infraestructura suponían una oportunidad enorme para las empresas (españolas) por la devaluación del peso y su experiencia, con la crisis de reputación se han visto perjudicadas», añade.

Restrepo matiza, no obstante, que empresas como Dragados o Ferrovial «están haciendo bien las cosas». Por eso, precisa: «El Gobierno español debería estar construyendo una diferenciación reputacional».

En opinión de ex vicepresidente Francisco Santos, la sucesión de escándalos «perjudica a España y pone la lupa sobre las compañías españolas presentes y futuras». «Los casos de Electricaribe, Telefónica y los incumplimientos de Sacyr… han hecho que la inversión española atraviese un momento crítico en términos de reputación», sostiene Fernando Quijano, director del diario económico 'La República'.

FUENTE: El Mundo.es

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